martes, 4 de octubre de 2016

El ciclo de culpables e inocentes se termina así:

Por culpar a los demás te aferras a la idea de que eres más bueno/a y que por lo tanto, tendrás un sitio asegurado en el cielo. Te dices: “Soy inocente porque amo lo que es igual a mi y rechazo lo que es diferente a mi”. Por culparte a ti mismo/a te aferras a la idea de que eres más malo/a y que por lo tanto, tendrás un sitio asegurado en el infierno. Te dices: “Soy culpable porque amo lo que es diferente a mi y rechazo lo que es igual a mi”.
El ciclo de culpables e inocentes se termina así: “Tú y yo somos iguales. Juntos venimos del mismo lugar y juntos regresamos al mismo origen”

martes, 30 de agosto de 2016

señalas a alguuien como culpable? Libertad.

Lo que se derrumba: Es aquello en lo que te has mentido. Si te haces responsable y no señalas a nadie como culpable, te vuelves más libre. Te dices: “Lo que veo en lo que miro, es cosa mía. Y solo mía. Lo asumo”. Lo que se queda en pie: Es aquello en lo que te has sido sincero/a. Si te haces heredero/a y no señalas a nadie como causante, te vuelves más transparente. Te dices: “Lo que siento en lo que vivo, es cosa mía. Y solo mía. Lo sostengo”.

lunes, 29 de agosto de 2016

Que pasaría sí, tu no ubieras pasado por mi vida.

Cada persona que ha pasado, que permanece o que está llegando a tu vida, te trae lo que necesitas ver, a veces es luminoso, muchas otras veces es doloroso: Rindete a lo que tu alma te quiere recordar. Agradece a quien te lo muestra. Dile: "Me veo a través de ti. Gracias por estar aquí. Lo que se me mueve es mío. Eres libre de quedarte o de marcharte". Cada persona con la que has compartido, compartes y compartirás parte de tu destino, le traes lo que necesita ver, a veces es luminoso, muchas otras veces es doloroso: Abandona la creencia de ser santo o diablo para los demás. Respeta el proceso de cada cual. Dile: "Yo llevo lo mío y tu llevas lo tuyo. Lo que ves está en ti y lo respeto. Soy libre de quedarme o de marcharme".